La histórica nevada ha provocado consecuencias catastróficas en toda la región.
La borrasca Filomena, que superó todas las previsiones iniciales y sepultó gran parte de la península, ha traído consigo una ola de frío que se espera que se prolongue hasta el jueves. Se ha tratado de la mayor nevada registrada en España en las últimas 5 décadas, y ha llevado al colapso, entre otras, a una de las principales y más importantes regiones del país, Madrid.
El fenómeno meteorológico ha causado grandes estragos en la capital. Más de 700 carreteras fueron bloqueadas por la nieve, se han desprendido numerosos árboles y ramas, muchas puertas y entradas han quedado inaccesibles...
Ante la situación, se han movilizado la Unidad Militar de Emergencias (UME), los operarios municipales y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que trabajan en habilitar de nuevo las carreteras y atender los accidentes generados por el temporal. Las autoridades han solicitado la colaboración de los ciudadanos, se ha limitado el uso de vehículos privados excepto casos de extrema necesidad y se advierte evitar salir de casa.
Por su parte, el Gobierno ha suspendido toda la actividad docente presencial en la Comunidad de Madrid, debido a las condiciones climáticas y a las dificultades y peligros de acceso a los centros de estudio, con amenazas como los árboles caídos, los derrumbamientos o los techos colapsados. Aunque en un principio se han cancelado las enseñanzas presenciales el lunes y el martes, la Consejería de Educación está evaluando los daños y circunstancias y plantean retrasar más la reincorporación a las clases por seguridad.
